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Los pros y contras de trabajar mientras estudias

      
Fuente: Shutterstock

Trabajar y estudiar simultáneamente es un tema que genera controversia tanto en secundaria como en la universidad, porque existen opiniones divididas respecto a si beneficia al estudiante enfrentándolo al mundo real o le quita tiempo para preparar sus clases. En este marco, un estudio de Act Foundation, la organización sobre desarrollo de estrategias para asegurar el éxito en los estudiantes y un informe Sallie Mae, la empresa que otorga préstamos estudiantiles, confirmaron los pros y contras de sumergirte en el mundo laboral mientras estudias. ¡Descúbrelos!


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Trabajar durante la secundaria

Act Foundation a través de su investigación "Getting Ahead, Getting Through, or Getting By?", concluyó que el estudiante que trabaja durante la secundaria desarrollará competencias como disciplina, trabajo en equipo, confianza e idealmente, contactos y más información sobre la carrera universitaria que aspira seguir.

Sin embargo, trabajar mientras se cursan los estudios secundarios resultó beneficioso dependiendo de la situación económica que los estudiantes poseíann, ya que los resultados de la estadística mostraron resultados distintos entre los estudiantes de bajos recursos y aquellos que tenían más posibilidades económicas, para la misma cantidad de horas de trabajo.  

Otro dato interesante que dejó el informe es que la diferencia en materia de calificaciones entre los estudiantes que no trabajan y aquellos que lo hacen por más de 15 horas semanales no presenta grandes diferencias si se comparan con quienes trabajan menos de 15 horas a la semana. De hecho, el 38.20% de los estudiantes que trabaja más de 15 horas semanales nunca obtuvo una A o una B en Algebra I mientras cursaba el 9° grado, y sí lo hizo el 61,80% de los estudiantes que dedicaban esta cantidad de horas al trabajo semanalmente. Estas cifra no muestran grandes diferencias -como uno esperaría- comparado con los estudiantes que no trabajan, ya que el 36,90% de los jóvenes que solo se dedican a estudiar jamás obtuvo una A o B en Álgebra I durante el 9° grado mientras que el 63,10% sí lo hizo. En ambos casos la diferencia entre quienes no trabajan y trabajan más de 15 horas a la semana es menor al 2%.

Por otro lado y de acuerdo a la investigación, los estudiantes que trabajaron una cantidad moderada de horas (menos de 15 horas semanales) obtuvieron mejores calificaciones, logrando el 69,20% obtener una A o B en Álgebra I cuando llegaban a noveno grado.

La importancia de una buena calificación en Álgebra I radica en que se trata de un hito académico, pues históricamente ha sido un área de pésimo desempeño. Alcanzar notas altas será favorable para obtener becas y ayudas económicas para la universidad, además de generar buenos hábitos.


Relación entre situación económica y cantidad de horas de trabajo

Según los resultados de la encuesta, los estudiantes con bajos ingresos que trabajan un elevado número de horas a la semana están más preparados academicamente para afrontar los desafíos de ir a la universidad, porque se ven impulsados a salir de la situación de pobreza utilizando su determinación para alcanzar la meta. Sin embargo, según las estadísticas es más probable que no terminen yendo a la universidad.   

Por otra parte, los estudiantes que pertenecen a familias acomodadas se desempeñan mejor académicamente cuando trabajan menos de 15 horas por semana, ya que un empleo de más tiempo puede disminuir el rendimiento. Como no enfrentan grandes dificultades económicas y el dinero ganado probablemente se utilice para fines personales, el trabajo no constituye una estrategia contra la adversidad que repercuta favorablemente en su posterior desempeño universitario.


Trabajar durante la universidad

El panorama de los estudiantes universitarios es más complejo porque la mayoría necesita financiar sus estudios, que son altamente costosos. De hecho, la empresa Sallie Mae concluyó en su informe nacional How America Pays for College, que tres cuartas partes de los estudiantes universitarios trabajaron durante la universidad para afrontar los gastos que conlleva. En cifras, se traduce a que el 74% de los estudiantes se desempeñaron laboralmente el año escolar 2014-2015.


Ventajas de tener un empleo en la universidad

El informe realizado con metodología de encuesta, destacó algunas características positivas de conseguir un puesto laboral mientras se cursa una carrera universitaria. Entre las cualidades se encuentran el desarrollo de la ética laboral, experiencia, valor agregado en el resumé y capacidad de trabajar bajo presión o en equipo. En especial, un trabajo es un incentivo para tomarse seriamente la universidad y graduarse en el tiempo estipulado.


Sectores donde trabajan los estudiantes universitarios

  • Comercio minorista (21%)
  • Industria alimentaria (16%)
  • Campus universitario (11%)
  • Fábrica o almacén (9%)
  • Administración (9%)
  • Prácticas profesionales (3%)
  • Nivel de entrada en el área que estudian (2%)

Desventajas de trabajar mientras se cursa una carrera universitaria

La otra cara del trabajo es que insume muchas horas y es un compromiso que no se puede postergar. Interfiere con el tiempo de estudio, disminuyendo no solo la disponibilidad para pasar apuntes, repasar o asistir a la biblioteca, sino también de sumarse a equipos de investigación, actividades extracurriculares que otorguen buenas oportunidades de contacto o créditos acumulables y hasta espacio de ocio, hacer amigos o participar de eventos necesarios en la experiencia universitaria.

La posibilidad de prepararse para enfrentar el mundo real seguirá existiendo, pero disfrutar el proceso de aprendizaje y socialización propio de la etapa universitaria, sucede una única vez. Además, las jornadas laborales pueden coincidir con las salidas de campo que son momentos cruciales en la formación de un universitario, ya que compartirás la experiencia junto a la perspectiva de compañeros, docentes y profesionales del área.

Adicionalmente, la mayoría de los empleos que consiguen los universitarios no están relacionados a su campo de estudio y no le aportan valor sustancial al resumé. Desaprobar una asignatura por atender los compromisos laborales es una pérdida de dinero y tiempo. No obstante, la necesidad de pagar los estudios muchas veces se impone sobre los deseos de los estudiantes.


Encontrar el balance entre trabajo y estudio

Lo ideal es poseer un empleo cuyas demandas y horario puedan equilibrarse con los requerimientos académicos. Lograr el balance entre el desarrollo de competencias, aliviar los costos de la universidad y la participación en la vida universitaria, es el combo que beneficia a los estudiantes.

El desafío es reconocer cuándo el trabajo es una amenaza para el GPA, porque es la herramienta que utilizarán los empleadores para definir puestos laborales. Un GPA alto demuestra tu constancia, dedicación disciplina, seriedad en la toma de decisiones, administración del tiempo y hasta organización. De modo que el trabajo será adecuado mientras puedas mantener tus calificaciones a tono.

Es importante trabajar en algún momento de la carrera para adquirir nociones del mundo al que te enfrentarás, orientar las últimas elecciones de asignaturas antes de graduarte y presentar un resumé más completo, pero será más beneficioso en los períodos que no debes asistir a clase, ya que puedes administrar el tiempo para estudiar en casa.  




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Agustina Ciancio

Agustina Ciancio

Licenciada en Ciencias de la Comunicación, inclinada hacia la búsqueda de oportunidades para fomentar la ciudadanía informada.

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