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Desafíos y oportunidades que representa el envejecimiento de la población en Puerto Rico

           Autor: Agustina Ciancio
Fuente: Shutterstock

Es la primera vez que Puerto Rico culmina el año con una mayor tasa de mortalidad que de natalidad, de modo que la principal consecuencia demográfica de 2016 es un país envejecido, de acuerdo al Consejo de Educación de Puerto Rico. A continuación enumeramos los desafíos que supone esta situación y las oportunidades que enfrentan las instituciones educativas para elaborar una estrategia que establezca el camino a seguir.



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Envejecimiento de la población en Puerto Rico

La planificación de políticas públicas depende en gran medida de las tendencias demográficas porque es un indicador para determinar las necesidades de la población. Puerto Rico se convirtió en un país envejecido no solo por su baja tasa de natalidad ligada con la falta de servicios que apoyen a padres y madres en horario laboral, sino también por la alta migración de los últimos años, destacándose la fuga de médicos.

De hecho, la edad media en 2015 era 40 años para la población puertorriqueña, según datos procesados en 2016 por el Instituto de Estadísticas de Puerto Rico. Ante este panorama se requiere una planificación estratégica que permita el desarrollo socioeconómico del país, teniendo en cuenta las edades de quienes lo habitan.


Desafíos de las instituciones educativas respecto a la población envejecida

El sistema educativo deberá transformar sus estructuras para solventar las demandas de una población adulta que requiere soluciones innovadoras. La escasa presencia de niños y jóvenes en la isla, evidencia la necesidad de reforzar la calidad de la educación en cada grupo etario para garantizar el desarrollo de la persona durante todas las etapas de su vida.

Para ello, las instituciones educativas en los distintos grados deberán planificarse, reestructurarse y reasignar sus recursos. La educación temprana debe mejorar su oferta de servicios. Los padres y madres que trabajan necesitan apoyo y facilidades que les permitan articular su realidad laboral con la crianza de sus hijos. 

El principal reto en la educación primaria es mejorar la eficiencia educativa debido a que disminuyó el número de habitantes en edad escolar, al igual que en la educación secundaria, la cual requiere estrategias de retención y transición hacia sistemas de educación postsecundaria.

En el 2020 se registrarán menos de 20.000 egresos de educación superior, según estima el Western Interstate Commission for Higher Education. El envejecimiento de la población implica que deberá ajustarse la demanda de capacitación para orientar a los adultos a un nuevo mercado laboral que se fomentará desde la educación superior.

En cuanto a los adultos mayores de 60 años que representan una población en crecimiento, el desafío es desarrollar espacios donde puedan seguir aprendiendo sin la obligación de obtener una certificación. Será preciso capacitar docentes para entrenar a personas mayores, que se convirtieron en alumnos potenciales por la escasez de jóvenes que residen en Puerto Rico.


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Agustina Ciancio

Agustina Ciancio

Licenciada en Ciencias de la Comunicación, inclinada hacia la búsqueda de oportunidades para fomentar la ciudadanía informada.

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