Noticias

Cómo enseñar habilidades específicas a los estudiantes

      
Estudiante de odontología realizando prácticas.
Estudiante de odontología realizando prácticas.  |  Fuente: Shutterstock

Cómo ejecutar una habilidad que se adquiere a partir de la observación, como puede ser colocar una vía intravenosa, aprender a escribir código o arreglar una carie. La enseñanza de este tipo de habilidades específicas presenta ciertas similitudes que son importantes en cualquier área o disciplina. Es por ello que en este artículo pondremos el foco en estos puntos comunes que pueden ser de útiles a la hora de analizar cómo podemos ayudar a los estudiantes en el aprendizaje de habilidades específicas.

 

Un principiante aprende de un experto

Puede ser muy motivador para ver un joven ver la facilidad y eficiencia con la que un experto parece realizar una tarea compleja. El joven sin experiencia aspira con el tiempo a lograr lo mismos que vio en el experto. Por otra parte, el hecho de ver cómo la tarea se llevó a cabo de forma tan efectiva, el principiante probablemente llegue a la conclusión de que aprender no será tan complicado como alguna vez pensó.

 

Un experto enseña a un principiante

La enseñanza de habilidades específicas se apoya fundamentalmente en la demostración. Para el experto la realización de una tarea concreta puede ser sencilla y natural. Se siente seguro porque sabe exactamente qué hacer y en qué momento debe hacerlo. Lo que muchas veces sucede al experto es que olvida qué era lo que sentía cuando estaba aprendiendo lo que para él ahora es fácil, como los nervios, la torpeza, la tensión y el miedo a equivocarse.  Una vez que se aprende una habilidad, el tiempo y la dedicación consolidan la habilidad hasta convertir al que una vez fue principiante en experto. Para ello, el experto debe apoyar y transmitir confianza al joven aprendiz.

 

Aprender una habilidad no es una tarea sencilla

Cuando una persona con experiencia realiza una tarea que requiere de una habilidad, generalmente lo hace ver más fácil de lo que en realidad es. Esto puede llevar al novato a pensar que se trata de algo sencillo, cuando la realidad es totalmente diferente. El problema a surge cuando el especialista transmite que se trata de algo sencillo y el principiante falla en sus primeros intentos o no logra realizarlo del todo bien. Si el experto no le explica que adquirir una habilidad específica requiere de práctica y paciencia, el novel comenzará a preguntarse por qué no logro realizarla de manera correcta si me dice que es algo sencillo.

 

Equivocarse es una parte fundamental del proceso de aprendizaje

Equivocarnos no nos convierte automáticamente en incapaces, pero los estudiantes muchas veces tienen la creencia equivocada de que la habilidad es más importante que el esfuerzo. Esto muchas veces lleva a pensar que si la habilidad no fue adquirida es porque quizás no son capaces de aprenderla. Sin embargo, la realidad es que aprendemos a partir de nuestros errores. Parece una frase hecha, pero es así. Los aprendices deben entender que es mucho más poderoso aprender a partir de equivocarse que lograr muy buenos resultados en los primeros intentos. Además, a medida que nos vamos superando y logramos resolver las dificultades de aprender una nueva habilidad nos motivamos cada vez más.

 

El dominio de una habilidad requiere de práctica

Para la gran mayoría de los aprendices, sea cual sea la habilidad que estén incorporando, para lograr hacerlo de buena manera es necesario esfuerzo. Piensa en atletas o músicos. Sus vidas giran en torno a la práctica. Incluso cuando logran resultados exitosos continúan practicando. Los jóvenes muchas veces sobreestiman la importancia de la práctica y constancia para lograr resultados excelentes.

 

Las habilidades se desarrollan mejor cuando existe un feedback honesto

Un buen feedback de parte de un experto debe incluir aquellos aspectos que no estamos haciendo bien. El tema central es la habilidad, no la persona. Es importante que como parte de una buena devolución el especialista anime al aprendiz a continuar trabajando para mejorar y lo aliente. Cuando el trabajo comienza a dar sus frutos y un mejor desempeño comienza a verse, es importante reconocerlo, pero sin exageraciones. El dominio de una habilidad implica que siempre habrá cosas que se pueden hacer mejor.



Tags:

Aviso de cookies: Usamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, para análisis estadístico y para mostrarle publicidad. Si continúa navegando consideramos que acepta su uso en los términos establecidos en la Política de cookies.