Noticias

Beneficios de la formación universitaria integradora

      
Este tipo de formación favorece a estudiantes y centros educativos
Este tipo de formación favorece a estudiantes y centros educativos  |  Fuente: Shutterstock
  • La formación ofrecida en las universidades debe preparar al alumno para el desempeño en un campo laboral pero también en la vida diaria.
  • Responsables de centros educativos y docentes deben proponerse atender a la calidad de la formación ofrecida.
  • Las universidades deben ajustar su oferta a las necesidades de su público objetivo.

A nivel popular, se asocia a las universidades con los espacios académicos en los que aprender los conocimientos teóricos y prácticos para el ejercicio de una determinada carrera o profesión. Sin embargo, esto no es lo único que enseñan los centros de educación superior.

Como actores sociales, las universidades deben promover el desarrollo integral de sus estudiantes. Es decir, formarlos a nivel profesional pero también personal, preparándolos para la inserción en el mercado laboral, pero también para la socialización.

¿Cómo se logra esta preparación? Con una formación universitaria integradora, que entienda a los estudiantes como un conjunto heterogéneo, y atienda a su diversidad.

Este tipo de formación requiere del diseño de una estrategia educativa concreta por parte de los centros educativos y sus responsables, y al mismo tiempo, de la formación de los docentes que serán quienes tomen el contacto con los estudiantes. A la calidad en la educación, debe sumarse la calidad humana, como forma de lograr este objetivo.

 

Beneficios de la educación integradora

Con este tipo de formación, los estudiantes aprenden a reconocer, identificar y aceptar la diversidad, adaptándose a ella. Por lo tanto, se promueve la formación de estudiantes más inclusivos.

Además, las universidades pueden lograr eliminar esa división entre habilidades duras y habilidades blandas tan presente en el mercado laboral. Es decir, formar a sus alumnos en las habilidades técnicas de cada profesión pero al mismo tiempo convertirlos en personas con buenas habilidades comunicativas, resolutivos, creativos y con capacidad para liderar.

En el largo plazo, este cambio en la forma de concebir la educación no solo transformará las sociedades, sino también a las universidades en sí mismas. Al permitir una formación universitaria integradora estos centros pueden tener la certeza de que los profesionales que trabajen en ellos en el futuro reiterarán este modelo y por tanto promoverán el camino de desarrollo iniciado.

Este tipo de formación es, por tanto, una garantía infalible para el desarrollo social.

¿Cómo serán las universidades en 2030?

Ebook: ¿Cómo serán las universidades en 2030?

Así cambiarán los métodos de enseñanza, los exámenes y el rol de los profesores en los próximos años.

Regístrate y descubre la Universidad del futuro



Tags:

Aviso de cookies: Usamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, para análisis estadístico y para mostrarle publicidad. Si continúa navegando consideramos que acepta su uso en los términos establecidos en la Política de cookies.