Así lo dieron a conocer el
doctor Duane Kolterman y Jeanine Vélez, del Departamento de Biología del RUM, quienes junto a
Christian Torres, del Departamento de Agricultura Federal; Martin Hamilton y el doctor Colin Clubbe, del Jardín Botánico Real, organizaron el evento.
“Parte de la misión de
Hamilton y Clubbe desde Gran Bretaña consiste en adiestrar a personas en los distintos territorios, incluyendo las
Islas Vírgenes Británicas, porque, a pesar de que compartimos varias especies listadas, los contactos no han sido tan frecuentes”, explicó
Kolterman, catedrático de Biología y director interino del Herbario del RUM.
Añadió que la razón por la que esta zona comparte especies obedece a la fluctuación del nivel del mar, y a que hace aproximadamente 15 millones de años Puerto Rico y las Islas Vírgenes Norteamericanas, con excepción de Santa Cruz, eran un solo territorio. Sin embargo, a través de los años, se ha estado en contacto con botánicos de República Dominicana, Cuba y América Central.
“Esta ha sido una oportunidad maravillosa de
crear contacto con Islas Vírgenes y Jamaica, que es bien difícil tenerlos a todos reunidos en un mismo lugar. Durante la sección de preguntas se facilitó el intercambio de información muy valiosa entre las agencias estatales y ambientales presentes”, reiteró, por su parte, Vélez.
Precisamente, los organizadores enfatizaron en la participación de representantes de organizaciones no gubernamentales y empresas de consultoría como un logro de este primer encuentro entre especialistas, ya que la tarea de conservación debe involucrar a todos los sectores. Por esto, manifestaron que una vez elaborada la lista roja de las especies en peligro de extinción, tendrán a la mano una herramienta muy útil y común a todos, que les permitirá ser más efectivos en su gestión.
“Esto nos
ayudará a cumplir con una de las metas más importantes del Convenio de la Biodiversidad de determinar el estatus de conservación de todas las especies de plantas para el 2020. Hasta el momento, se ha evaluado solo el cuatro por ciento, pero esto se debe a que preferiblemente se han considerado las especies que se entiende que están en riesgo y no las muy comunes”, expresó el doctor Kolterman.
Esa dificultad también se acentúa debido a que la mayoría de las especies clasificadas como bajo amenaza son de animales, y las plantas así como otros organismos, entre ellos, los hongos, se relegan a otro plano.
“Parte de lo que se quiere conseguir con esto y a nivel mundial, es darle la importancia a las plantas,
que se sepa que si una de ellas se extingue, alguno de los animales que está estrechamente relacionado a ellas, también se afectará. Queremos recalcar
el papel que juegan las plantas dentro de la conservación de los hábitats. Lo que buscamos es la preservación de la naturaleza y del medioambiente”, aseguró Vélez.
Para los especialistas, es de suma importancia que se continúen los esfuerzos por explorar las áreas tropicales y subtropicales para aumentar el número de plantas que aún se desconocen.
Uno de los expertos en el tema y participante de este primer esfuerzo fue el
doctor Pedro Acevedo Rodríguez, egresado del RUM y curador del Departamento de Botánica de la Institución Smithsonian, quien acaba de publicar un catálogo de plantas de las Antillas, la primera lista en 150 años consistente para toda la región.
Según se informó, entre las actividades del taller, dedicado al
doctor Miguel A. Vives Heyliger, los participantes elaboraron la lista roja, al mismo tiempo que se familiarizaron con las categorías y criterios y cómo se aplican para incluir las especies en peligro.
Asimismo, acudieron al
Bosque Seco de Guánica, principalmente para que los visitantes de Islas Vírgenes, Gran Bretaña y Estados Unidos, que también tienen bosques secos apreciaran cómo ese ecosistema está asistiendo en la conservación. Igualmente, llegaron hasta el Refugio Nacional de Pesca y Vida Silvestre, ubicado en Cabo Rojo, pues es esta la entidad encargada de manejar las especies incluidas en la lista.
“Esperamos tomar varias de las especies de nuestra región y pasarlas por el proceso aprendido durante estos días para ver cómo podemos aplicar estrategias de conservación”, detalló Vélez.
Los organizadores confían en que una de las ventajas de este foro es mejorar la disponibilidad de los datos tanto a nivel local como federal.