Wednesday :: 22 / 10 / 2014

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Conoce a nuestros atletas (Primera Parte)

Universia Puerto Rico y Expresión te presentan una serie de entrevistas con los protagonistas de las Justas de Atletismo 2007, de la Liga Atlética Interuniversitaria...


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Nació para el deporte del atletismo

Química para el deporte, es lo que mejor describe la pasión que siente Celiangely Morales Meléndez, de 21 años, por varias disciplinas deportivas. Su motivación principal para iniciar la carrera deportiva fue su familia.

Según esta joven universitaria, "ellos (su familia) practicaban diferentes deportes de los cuales uno de ellos es el atletismo. Practiqué deportes como el voleibol, softball y natación, pero más me gustó el atletismo". "Siempre he dicho que el practicar este deporte es porque tuve que haber nacido para esto. Es un deporte en el cual comprendes muchas cosas pero de verdad hay que gustarle para practicarlo. Me gustan mucho las experiencias que vivimos practicando y compitiendo. El conocer gente nueva y hacer nuevas amistades en todas partes", confesó.

"El atletismo es un deporte en donde la persona se puede desarrollar en diferentes facetas tales como calidad humana, disciplina, responsabilidad pero de todas las cosas en las cuales este deporte puede ayudar a una persona está la individualidad y el sacrificio. Es un deporte en donde no dependes de nadie sino que tienes que hacer todas las cosas por ti solo para poder mejorar y verdaderamente poner todo tu esfuerzo para lograr hacer lo que quieras", explicó Celiangely, quien se encuentra en su cuarto año de Ingeniería Química en la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Mayagüez. "Realmente me gusta todo lo relacionado con la Química y es más aún cuando uno siente amor por lo que hace", expresó la joven, quien aspira en convertirse en Ingeniera y practica el deporte de pista y campo especializándose en los 100 y 200 metros.

Celiangely lleva practicando el atletismo desde los nueve años y reconoce lo importante que es el entrenamiento y los beneficios del deporte. "En mi caso el deporte me ha enseñado muchas cosas las cuales puedo utilizar en mi vida diaria y hasta en mi vida profesional. Muchas personas se rinden por ver que es muy sacrificado, pero es ese sacrificio el que nos engrandece", expresó.

Sin embargo, la joven está muy clara en cuanto a sus aspiraciones y sabe que en algún momento el deporte podría confligir con sus metas. "Consideraría el retirarme cuando ya existan otras responsabilidades que me impidan el competir ya sean familiares o de trabajo. Pero siempre me mantendría entrenando porque de verdad me gusta", insistió, la joven que considera su mayor fortaleza la fe en Dios y su mayor debilidad la sensibilidad.

Celiangely forma parte del relevo 4x100 metros poseedora de la marca nacional en los Juegos Iberoamericanos celebrados en Ponce. Además posee la marca en 100 metros de las Justas del Sistema UPR. "Mi mejor marca en 100 metros es de 11.55 segundos y en 200 metros es de 24.02 segundos. Mi mayor logro hasta el momento es haber ganado los eventos de 100 y 200 metros en las Justas de la Liga Atlética Inter-universitaria en el 2006 después de 25 años que mi institución no había logrado esto", dijo orgullosa de sus logros.


Un atleta de corazón valiente

Dice uno de los principios de la pedagogía que a los atletas, por el alto nivel de competencia, se les hace difícil desarrollar el sentido matemático. Para el corredor de la Universidad de Puerto Rico en Carolina, Fernando Barreto García este precepto no aplica.

Se desempeña en las dos áreas, y en ambas, lo hace con éxito. Casualidad o no, tanto su pasión por las matemáticas como por el atletismo llegaron a la vida del joven deportista al mismo tiempo.

"Inicié en el atletismo a los 14 años, después de que me expulsaron del colegio en que estudiaba, por problemas de comportamiento. El trabajador social me recomendó que practicara un deporte y entonces entré al club Gigantes de Carolina. Allí conocí a mi primer entrenador, Nicolás Carrera, quien fue también mi consejero y me llevó a mi primera competencia, en Cupey, en la que le gané a Ricardo Estremera, un corredor nacional. De ahí en adelante se me abrieron muchas puertas, entre ellas, una beca por deportes de la Universidad", recordó Barreto García.

También, tras su expulsión, dos maestras despertaron en él su deseo por la enseñanza de las matemáticas, área en la cual hoy día se prepara. "Ellas me ayudaron a echar pa?alante y siempre me orientaban. Yo quisiera darle esa misma oportunidad a mis estudiantes", enfatizó. A su vez, manifestó su deseo de convertirse en entrenador para niños.

Con 3.56 de promedio general, aquel alumno problemático quedó atrás. El hoy atleta se considera un estudiante sobresaliente, frente a muchos que contrario a él no comprenden la oportunidad que se les brinda a los becarios por deportes en la universidad.

"Muchos estudiantes se quejan de que no se puede sobrellevar el atletismo con lo académico. No aprovechan la oportunidad de que les están pagando los estudios y se conforman con notas promedio. Yo estoy haciendo lo mismo que hacen casi todos los atletas, y hasta practicando mucho más, y llevo mi buen promedio y voy bien en las dos áreas. Es cuestión de mantener equilibrio en todo: familia, notas, práctica... Yo aprovecho mi tiempo", afirmó el alumno de tercer año en pedagogía.

Con un riguroso régimen de entrenamiento, Fernando entrena seis días a la semana, desde las 6:00 de la mañana. Tres veces a la semana hace repeticiones en la pista y el resto de los días fondea durante una hora, junto a su entrenador Ángel "Pipa" Vizcarrondo, quien lleva la marca, en Puerto Rico, de maratones 10k. Igualmente, algunos domingos corre maratones 10 y 5k.

Aunque esta rutina es agotadora, el atleta cuyas marcas son 1:58 en 800 metros y 4:10 en 1,500 metros, admite la necesidad de prepararse bien, pues "este año hay un poco de más presión, ya no estamos en la ODI, donde el nivel de competencia no era tan alto".
No obstante, para Fernando, esa preocupación es menor. Reconoce que el talento es importante, pero más lo es "correr con el corazón, y yo soy uno de esos atletas que deja el corazón en la pista".

Hermanas con intereses disímiles

No son gemelas, pero las hermanas Cristina y Carolina García estudian Gerencia en la Universidad Metropolitana. A ambas les gusta relacionarse con la gente, pero Carolina, quien cursa su tercer año, admitió que le "encantan las clases de publicidad". En cambio Cristina, quien está en su último año de competencia, y cursa su cuarto año universitario, tiene la mira puesta en la abogacía.

Para estas hermanas, quienes practican volleyball, baloncesto, softball y volleybal playero, su incursión en el deporte fue motivada por sus padres, quienes eran deportistas y practicaban volleyball, Carolina aseguró que es precisamente en este deporte en el que más se destaca.

"Siempre estuve desde pequeña en las canchas y practicando los distintos deportes", confesó la joven que sueña con llegar a jugar volleyball superior y ganar el campeonato de la LAI el año que viene.

En cambio su hermana Cristina, hará un lado el deporte y se dedicará de lleno a sus estudios porque quiere "hacer una carrera profesional en derecho y especializarme en las leyes laborales", afirmó.

"Este es mi último año de participación, aunque lo extrañaré demasiado, hasta aquí llega mi aportación en equipos organizados, me quiero dedicar a los estudios pues quiero ser una buena abogada", dijo Cristina, muy convencida de sus aspiraciones.
La atleta entiende que su mayor fortaleza es saber escuchar y su debilidad es ser muy confiada con la gente.

Por su parte Carolina dijo que lo más que le gusta del deporte es "que me entretienen mucho, me encanta jugarlos y siempre estoy en forma gracias a ellos". No obstante, Carolina siempre da el máximo porque admitió que no le gusta perder.

A pesar de que sus estudios tienen prioridad, Carolina se visualiza jugando volleyball superior aún cuando termine la universidad. Sin embargo, sobre el baloncesto y el softball dijo que terminará los años de competencia que le quedan en la Universidad y se dedicará por completo al volleyball.


Talento innato para triunfar

A sus 21 años Alejandra González sabe lo que quiere y el deporte ha sido clave para ello. Cursando su cuarto año en Pre Médica y con la seguridad de un espacio en la Escuela de Medicina de Guadalajara, México, Alejandra se siente satisfecha con su desempeño como nadadora tanto en su vida personal como representando a la Pontificia.

Su incursión en el mundo del deporte se dio de manera casual cuando el entrenador de natación de su hermana vio en ella el potencial de una nadadora profesional cuando tenía sólo 12 años. "Jugaba en el agua para refrescarme luego de mis prácticas de volleyball... jamás pensé que llegaría tan lejos", comentó entre risas. Esta chica, que comenzó sus estudios universitarios en la UPR Recinto de Río Piedras, tomó la oportunidad de estudiar en la Pontificia Universidad Católica de Ponce beneficiada, claro está, por su talento deportivo.

Al preguntarle a esta joven sobre su pasión por la natación, compartió que "te tienes que entregar 100% y lo mejor de todo es la satisfacción de competir". Alejandra, quien de lunes a sábado lleva a cabo su rutina de práctica al menos dos veces al día, ha tenido muy claro que los estudios son su prioridad. "Me organizo súper bien; entro temprano y ya tengo determinadas mis horas de estudio", añadió.

Perseverante y competitiva son las palabras que utilizó para describirse tanto como atleta como en el plano académico. "Me dedico a algo y no me distrae nada y cuando me establezco una meta, no la dejo a medias", afirmó Alejandra quien además de dedicar su tiempo al deporte y a sus estudios, gusta de pescar, ir a la playa y todo lo relacionado con el mar.

Esta talentosa estudiante tuvo la oportunidad de representar a Puerto Rico como parte del Equipo Nacional desde 1998 hasta el 2006. A sus 16 años obtuvo la medalla de plata en los Juegos Centroamericanos en El Salvador en la categoría de 100 metros pecho, rompiendo el récord Nacional. A pesar de que actualmente no representa a Puerto Rico afirmó sentirse realizada con sus logros obtenidos en el deporte y entiende que se aproxima el momento del retiro.

En su tercer y último año como participante en las Justas de la LAI, Alejandra compite en las categorías de 50, 100 y 200 metros pecho, estilo que la ha llevado a triunfar dentro y fuera de Puerto Rico.


Con grandes aspiraciones

Con 19 años, Sharaliz García Quiñones, describe el atletismo como su gran pasión. La estudiante, de segundo año en Ciencias Naturales de la Universidad de Puerto Rico en Utuado, disfruta de sus clases a la vez que adquiere los conocimientos que necesita para convertirse en una profesional de la salud. Mientras tanto, practica el atletismo en velocidad y vallas, halterofilia y el softball, pues en los entrenamientos descubrió su habilidad y fuerza para realizar todos estos deportes.

Uno de los momentos más cruciales de su vida fue decidir la Institución a la que iba a estudiar. En muchas universidades se pelean por tener a los mejores atletas, pero ella estuvo clara desde el principio. "Desde muy pequeña estoy practicando el atletismo. Cuando llegó el momento de decidir a qué universidad iría a estudiar, mis familiares y amigos se sorprendieron cuando les notifiqué mi decisión de estudiar en la Universidad de Puerto Rico en Utuado. Hoy día están tan contentos como yo por mi progreso académico y por mi consistencia en el deporte", expresó.

Inició a los nueve años en el atletismo, en la halterofilia lleva dos años y en el softball incursionó recientemente.

Su entrenamiento todos los días le ha ayudado a desarrollar "mayor resistencia, disciplina y orgullo deportivo", señaló. Sin embargo, en el campo deportivo no todo es color de rosas y es que Sharaliz aseguró que se le hace difícil "cuando practico en la mañana y cuando me lastimo". Aún así se proyecta practicando el atletismo por mucho tiempo, "pero en los otros deportes me retiro cuando cumpla mi participación deportiva universitaria", aseguró.

Sharaliz es una joven muy aplicada, según confesó. "Como atleta soy bien disciplinada, realizo mis entrenamientos religiosamente, nunca digo: no puedo", dijo.

Entrena a las horas establecidas por su entrenador, "que por lo general son en horas libres de estudios". No obstante, su vida no se limita a los estudios y el deporte. Esta jovencita también tiene un trabajo a tiempo parcial los fines de semana en el pueblo de Carolina y pertenece a la Asociación Estudiantil EPSILONAS.

Sharaliz tiene una vida normal y como a toda joven de su edad entre sus pasatiempos están el "ir al cine, ir de compras, salir a bailar y disfrutar de la playa", dijo la joven, quien se describe como una persona bien comunicativa, positiva, responsable y confiable. "Siempre soy muy positiva aún cuando las cosas no estén como las espero", recalcó.

Continúa...

Pinche aquí para visitar la galería con los protagonistas de las Justas LAI 2007.







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