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Los factores asociados a las actitudes hacia los gays y las lesbianas

      

El ser hombre parece ser uno de los factores más comunes que predice actitudes negativas hacia la homosexualidad (Kite, 1984; LaMar & Kite, 1998; Kelley, 2001; Sakalli, 2002; Elli et al., 2002; Arnold, Voracek, Musalek, & Springer-Kremser, 2004; Toro-Alfonso & Varas-Díaz, 2004; Schwartz & Lindley, 2005). El ser hombre implica ser macho en una cultura machista y conservadora.  "El macho se regocija en la mujer y reproduce cotidianamente" (Ramírez, 1999, p.58). Las nociones de la masculinidad y la heterosexualidad podrían hacer que el interactuar o aceptar a una persona gay podría implicar que su orientación sexual heterosexual se puede dudar (Toro-Alfonso & Varas-Díaz, 2004).  Además, en un estudio se encontró que los hombres demostraban más homofobia hacia hombres gays en comparación a las mujeres y, viceversa; que las mujeres demostraban más homofobia hacia lesbianas que los hombres (Rosa-Colón y Agüéro, 2004).

Los valores culturales negativos hacia la homosexualidad (Sakalli, 2002), la ideología tradicional sobre los roles de género (Alden & Parker, 2005), el fundamentalismo religioso (Laythe, 2002; Schwartz & Lindley, 2005), el tener una religión (Kelley, 2001; Bassett, Kirnan, Hill, & Schultz, 2005; Hong, Leung, Yau, Wu, Wan, Chan, Yip & Fok, 2005) y el practicar la religión activamente (Ellis et al., 2002; Rosa-Colón & Agüéro, 2004; Toro-Alfonso & Varas-Díaz, 2004) parecen ser predictores de actitudes negativas hacia esta población que tienen explicaciones comunes. Por ejemplo, la religión es una institución que encarna los valores tradicionales de la sociedad entorno a que esta conducta es pecado y anti natural (Toro-Alfonso & Varas-Díaz, 2004). Por tal razón, las personas que son religiosas o tienen valores tradicionales arraigados se pueden sentir justificadas al ser prejuiciadas y discriminantes con la población homosexual.

La creencia de que la homosexualidad se adquiere y que las causas de la homosexualidad son controlables (Sakalli, 2002) fueron predictores de actitudes negativas hacia la comunidad LGBT, mientras que la creencia de que la homosexualidad es causada por factores biológicos predice actitudes positivas (Landen & Innala, 2002; Rondahl, Innala, & Carlsson, 2004). Las creencias de que la etiología de la homosexualidad es biológica releva de responsabilidad al homosexual por su conducta, mientras que las que indican que se adquiere, manifiestan que el homosexual tuvo la libertad para escoger su orientación sexual, sus conductas y su estilo de vida y por tanto, se puede cambiar.    

Además, conocer a una persona gay o lesbiana (Toro-Alfonso & Varas-Díaz, 2004; González-Guzmán et al., 2007), una mayor interacción social con una persona gay o lesbiana (Rosa-Colón y Agüero, 2004) y la educación en asuntos gays y lesbianas (Eliason & Hughes, 2004; González-Guzmán et al., 2007) son factores que predicen bajo prejuicio, poca distancia social hacia los homosexuales y actitudes positivas en general. Este bajo prejuicio y poca distancia social disminuye aún más si la relación con la persona gay o lesbiana es una relación significativa. Estos factores parecen enfrentar a la persona a realidades diferentes a las que las visiones tradicionales que propician los estereotipos les han ofrecido (Toro-Alfonso & Varas-Díaz, 2004).   


Estudios previos sugieren que cuando existen actitudes negativas hacia esta población, los gays reciben mayores actitudes negativas que las lesbianas (LaMar & Kite, 1998; Ellis et al., 2002; Steffens, 2005; Korfhage, 2006). Los/as estudiantes a nivel graduado de psicología que endosan los valores tradicionales en los roles de géneros (Whitley & Aegisdottir, 2000; Korfhage, 2006) también predicen actitudes negativas hacia la comunidad LGBT. Estos hallazgos se pueden explicar de igual forma mediante la observación de los roles de género. Los hombres gay se pueden observar como violentando su rol de género que es más valorizado en la sociedad que el de la mujer (Korfhage, 2006). También, esta violación al rol de género tradicional tiene mayor peso que el de las lesbianas debido a que el hombre esta puesto en mayor jerarquía sobre la mujer en las culturas de valores tradicionales patriarcales.  

En un estudio donde se compararon las actitudes hacia la homosexualidad de 29 naciones se encontraron grandes diferencias entre ellas (Kelley, 2001). De los países participantes se puede resaltar Chile, Estados Unidos y España que podrían ser más comparables con Puerto Rico. Chile resultó ser el segundo país más intolerante ante la homosexualidad con actitudes que expresan que la homosexualidad siempre está mal. Los Estados Unidos se posicionaron en una duodécima posición de intolerancia con actitudes como: la homosexualidad casi siempre está mal. Por último, España quedó en la posición número veinte y seis con actitudes como que la homosexualidad es mala sólo algunas veces y casi siempre mal, pero más cercana a la primera aseveración.  

En este estudio de 29 naciones existieron diferencias en el género, la educación, la religión y el desarrollo económico. El autor expresa que se podría esperar que las actitudes hacia la homosexualidad se vayan tornando más positivas a medida que las naciones se vayan desarrollando y la economía de estas mejore.

Colaboraciones previas: 

Primera colaboración: Erradicando la ignorancia: información científica sobre la homosexualidad

Segunda colaboración: Definamos los conceptos de la homosexualidad

Tercera colaboración: La historia clínica de la comunidad LGBT, a grandes rasgos

Cuarta colaboración: Recopilando la historia de la comunidad LGBT en Puerto Rico


Quinta colaboración: El origen de la homosexualidad
 


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