text.compare.title

text.compare.empty.header

Noticias

Tuna UPR: Al compás de otra melodía

      
<b/>Ziara González Nieves<br>UPR, Recinto de Río Piedras</b><br><br>45 años tal vez se pronuncian fáciles, pero no se viven de igual forma. La Tuna de la Universidad de Puerto Rico -Recinto de <b><a href=https://www.uprrp.edu class=blacklinks target=black>Río Piedras</b></a>- lleva tal legado desde el 1961; y desde entonces no se ha detenido y mucho menos cejado su propósito: el llevar la juventud universitaria a cada espacio que pisan. <br><br>Fundada por Norma Urrutia de Campo, catedrática de Español de la Facultad de Estudios Generales, la Tuna de la Universidad se convirtió en la década de los 60 en la primera en su género en Puerto Rico. Su actual dirigente, Gregorio Acevedo -o como se le conoce cariñosamente en el Recinto, "Don Goyo"-, también le ha brindado a esta agrupación su granito de arena. <br><br>De figura baja, delgado, ágil y fuerte a su edad, su semblante recuerda al héroe Don Quijote de la Mancha. Lo único, que Don Goyo vive sus aventuras a través de la Tuna, a la cual lleva dedicado desde el 1972. Con seguridad aplomante asegura que, con 45 años de fundada, lo que caracteriza a la misma es la integración de mujeres en ella y su fidelidad a la esencia de las tunas. <br><br>"Lo más interesante en todo esto es que la Tuna siempre ha garantizado el concepto de la serenata, eso no se ha perdido con los años. Los varones le cantan a las muchachas y las muchachas a los varones, y uno de sus primeros deberes es que la tradición de la serenata prevalezca. Otra cosa, es que ha logrado captar la vida universitaria, la juventud del estudiantado y todo el deseo de llevarle al pueblo y a la Universidad, la alegría a través de la música. La Tuna nunca ha perdido esa formula de cómo hacerlo y por eso siempre la juventud se va a ver"; explica Goyo quien incursionó en la agrupación cuando fue estudiante de Administración de Empresas en el Recinto riopedrense. <br><br>Aunque sin duda la música se volvió su pasión, Don Goyo cuenta que ésta no fue su opción al momento de decidir qué estudiar. Para este personaje universitario lo primordial era lograr obtener un título universitario para poder ayudar a su familia a salir de la pobreza. No obstante, sus habilidades como deportista le ganaron una beca para que pudiese estudiar, en Francia, esgrima; lo que luego le sirvió para ejercer como profesor de tal materia en el Departamento de Educación Física de la Universidad. Precisamente, son dichas habilidades lo que le permiten realizar piruetas en cada presentación de la Tuna. <br><br>"Yo siempre fui bastante deportista desde chiquito y jugaba a los juegos de espada. Me fui a Administración de Empresas porque pensaba que mientras más rápido saliera más rápido podría ayudar a mi familia, porque éramos bien pobres y vivíamos en un arrabal. Pero a la Tuna me llevó Wildo Fuentes, y comencé, me envolví y me gustó. Aprendí a tocar instrumentos, porque yo no sabía nada tampoco; primero la guitarra y después la pandereta por mi cuenta, ya que el director español que se encontraba en ese momento no quiso enseñarnos"; rememora. <br><br>Con el paso del tiempo y de las experiencias vividas, Don Goyo se convirtió en el director de la Tuna, y ha logrado que ésta desarrolle estilos genuinos y superiores a los padres del concepto de tunas, los españoles. Inclusive y según narra, llegó un momento dado en que la Tuna de la Universidad visitaba España para competir y resultaba victoriosa en la utilización de la pandereta. Situación que provocó que las tunas de la Madre Patria y demás países se prepararan para ganarle en este renglón a Puerto Rico.<br><br>"La pandereta sigue siendo la alegría de las tunas. La persona que toca la pandereta sigue siendo la que le da alegría al público. Cuando todo se cae el de la pandereta tiene que buscar alegría en donde no la hay, es el bufón. Pero llegó en un momento en donde ya no importaba qué se hiciera, no importaba el baile. Por ello nosotros decidimos llevarla a un nivel tan alto que en otros países se tuvieron que tomar este instrumento más en serio. No solamente desde el punto de vista de bufonería, sino también desde el punto de vista de un espectáculo más completo"; dijo Acevedo. <br><br>Otra de los elementos que caracterizan a la Tuna del Recinto de Río Piedras, es la utilización de la bandera, concepto que Don Goyo creó y le llama "fantasía de banderas". Esto también fungió como un elemento innovador en las tunas alrededor del mundo, cuando en el 1982 la agrupación local la llevó a unas competencias en Europa. Desde entonces, el resto es historia. <br><br>Sobre lo que constituye una presentación completa de la Tuna, Don Goyo explica que los tunos deben de demostrar un buen uso de la capa, de la pandereta y, sobre todo, saber dar serenatas, porque sin esto "estaría incompleto el show".<br><br>El pasado 29 de noviembre, la Tuna celebró sus 45 años de vida en el Teatro de la Universidad de Puerto Rico. Allí se reencontraron cinco generaciones de tunos- 150 en total- quienes recordaron las melodías que les caracterizaron en su época y otras que daban la bienvenida a la Navidad.<br><br>Han pasado más de 400 estudiantes por los linderos de la Tuna. Algunos de ellos hoy son íconos de la música isleña como Antonio Cabán "El Topo". Otros han continuado sus vidas con otros rumbos que tal vez están alejados de la música, pero sin duda todos padecieron de la nostalgia que evoca el decirle adiós a la Tuna una vez se gradúan. Para Goyo, son los tunos quienes sufren más cuando llega el momento de la despedida. <br><br>"A mí me encanta verlos graduarse y que suban al escenario con su toga. Ellos sienten tristeza porque la calidad humana que se respira y la hermandad, el apoyo que se dan entre ellos, es de una envergadura increíble, y cuando vienen de visita se les ve la alegría, el deseo y la nostalgia a la misma vez de no estar, y eso es maravilloso"; aseguró el profesor, quien añadió que los días más amargos de su trabajo lo conforman aquellos en los que alguno de sus pupilos o compañeros fallece. <br><br>Aunque los tragos fuertes son los que menos, Don Goyo entiende que la Tuna de la Universidad de Puerto Rico siempre ha tenido y tiene un deber? el cantar. Ese que no le deben de negar a nadie y mucho menos cesar, sin importar el lugar o a la persona, la Tuna tiene que cantar. <br><br>"La Tuna canta por la calle, hasta a los pordioseros les cantamos. El escenario es hasta secundario. Si hay un borracho en la calle y nos dice "cántenme una canción" se la cantamos. La Tuna tiene que poseer esa humanidad, ese sabor, eso de servirle al ser humano, no importa su valía, su estatus económico, no importa nada. El amor y todo ese placer de cantarle a la luna y a la belleza es lo que hace la Tuna"; concluyó. <br>
Ziara González Nieves
UPR, Recinto de Río Piedras


45 años tal vez se pronuncian fáciles, pero no se viven de igual forma. La Tuna de la Universidad de Puerto Rico -Recinto de Río Piedras- lleva tal legado desde el 1961; y desde entonces no se ha detenido y mucho menos cejado su propósito: el llevar la juventud universitaria a cada espacio que pisan.

Fundada por Norma Urrutia de Campo, catedrática de Español de la Facultad de Estudios Generales, la Tuna de la Universidad se convirtió en la década de los 60 en la primera en su género en Puerto Rico. Su actual dirigente, Gregorio Acevedo -o como se le conoce cariñosamente en el Recinto, "Don Goyo"-, también le ha brindado a esta agrupación su granito de arena.

De figura baja, delgado, ágil y fuerte a su edad, su semblante recuerda al héroe Don Quijote de la Mancha. Lo único, que Don Goyo vive sus aventuras a través de la Tuna, a la cual lleva dedicado desde el 1972. Con seguridad aplomante asegura que, con 45 años de fundada, lo que caracteriza a la misma es la integración de mujeres en ella y su fidelidad a la esencia de las tunas.

"Lo más interesante en todo esto es que la Tuna siempre ha garantizado el concepto de la serenata, eso no se ha perdido con los años. Los varones le cantan a las muchachas y las muchachas a los varones, y uno de sus primeros deberes es que la tradición de la serenata prevalezca. Otra cosa, es que ha logrado captar la vida universitaria, la juventud del estudiantado y todo el deseo de llevarle al pueblo y a la Universidad, la alegría a través de la música. La Tuna nunca ha perdido esa formula de cómo hacerlo y por eso siempre la juventud se va a ver"; explica Goyo quien incursionó en la agrupación cuando fue estudiante de Administración de Empresas en el Recinto riopedrense.

Aunque sin duda la música se volvió su pasión, Don Goyo cuenta que ésta no fue su opción al momento de decidir qué estudiar. Para este personaje universitario lo primordial era lograr obtener un título universitario para poder ayudar a su familia a salir de la pobreza. No obstante, sus habilidades como deportista le ganaron una beca para que pudiese estudiar, en Francia, esgrima; lo que luego le sirvió para ejercer como profesor de tal materia en el Departamento de Educación Física de la Universidad. Precisamente, son dichas habilidades lo que le permiten realizar piruetas en cada presentación de la Tuna.

"Yo siempre fui bastante deportista desde chiquito y jugaba a los juegos de espada. Me fui a Administración de Empresas porque pensaba que mientras más rápido saliera más rápido podría ayudar a mi familia, porque éramos bien pobres y vivíamos en un arrabal. Pero a la Tuna me llevó Wildo Fuentes, y comencé, me envolví y me gustó. Aprendí a tocar instrumentos, porque yo no sabía nada tampoco; primero la guitarra y después la pandereta por mi cuenta, ya que el director español que se encontraba en ese momento no quiso enseñarnos"; rememora.

Con el paso del tiempo y de las experiencias vividas, Don Goyo se convirtió en el director de la Tuna, y ha logrado que ésta desarrolle estilos genuinos y superiores a los padres del concepto de tunas, los españoles. Inclusive y según narra, llegó un momento dado en que la Tuna de la Universidad visitaba España para competir y resultaba victoriosa en la utilización de la pandereta. Situación que provocó que las tunas de la Madre Patria y demás países se prepararan para ganarle en este renglón a Puerto Rico.

"La pandereta sigue siendo la alegría de las tunas. La persona que toca la pandereta sigue siendo la que le da alegría al público. Cuando todo se cae el de la pandereta tiene que buscar alegría en donde no la hay, es el bufón. Pero llegó en un momento en donde ya no importaba qué se hiciera, no importaba el baile. Por ello nosotros decidimos llevarla a un nivel tan alto que en otros países se tuvieron que tomar este instrumento más en serio. No solamente desde el punto de vista de bufonería, sino también desde el punto de vista de un espectáculo más completo"; dijo Acevedo.

Otra de los elementos que caracterizan a la Tuna del Recinto de Río Piedras, es la utilización de la bandera, concepto que Don Goyo creó y le llama "fantasía de banderas". Esto también fungió como un elemento innovador en las tunas alrededor del mundo, cuando en el 1982 la agrupación local la llevó a unas competencias en Europa. Desde entonces, el resto es historia.

Sobre lo que constituye una presentación completa de la Tuna, Don Goyo explica que los tunos deben de demostrar un buen uso de la capa, de la pandereta y, sobre todo, saber dar serenatas, porque sin esto "estaría incompleto el show".

El pasado 29 de noviembre, la Tuna celebró sus 45 años de vida en el Teatro de la Universidad de Puerto Rico. Allí se reencontraron cinco generaciones de tunos- 150 en total- quienes recordaron las melodías que les caracterizaron en su época y otras que daban la bienvenida a la Navidad.

Han pasado más de 400 estudiantes por los linderos de la Tuna. Algunos de ellos hoy son íconos de la música isleña como Antonio Cabán "El Topo". Otros han continuado sus vidas con otros rumbos que tal vez están alejados de la música, pero sin duda todos padecieron de la nostalgia que evoca el decirle adiós a la Tuna una vez se gradúan. Para Goyo, son los tunos quienes sufren más cuando llega el momento de la despedida.

"A mí me encanta verlos graduarse y que suban al escenario con su toga. Ellos sienten tristeza porque la calidad humana que se respira y la hermandad, el apoyo que se dan entre ellos, es de una envergadura increíble, y cuando vienen de visita se les ve la alegría, el deseo y la nostalgia a la misma vez de no estar, y eso es maravilloso"; aseguró el profesor, quien añadió que los días más amargos de su trabajo lo conforman aquellos en los que alguno de sus pupilos o compañeros fallece.

Aunque los tragos fuertes son los que menos, Don Goyo entiende que la Tuna de la Universidad de Puerto Rico siempre ha tenido y tiene un deber? el cantar. Ese que no le deben de negar a nadie y mucho menos cesar, sin importar el lugar o a la persona, la Tuna tiene que cantar.

"La Tuna canta por la calle, hasta a los pordioseros les cantamos. El escenario es hasta secundario. Si hay un borracho en la calle y nos dice "cántenme una canción" se la cantamos. La Tuna tiene que poseer esa humanidad, ese sabor, eso de servirle al ser humano, no importa su valía, su estatus económico, no importa nada. El amor y todo ese placer de cantarle a la luna y a la belleza es lo que hace la Tuna"; concluyó.
  • Fuente:

Tags:

Aviso de cookies: Usamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, para análisis estadístico y para mostrarle publicidad. Si continúa navegando consideramos que acepta su uso en los términos establecidos en la Política de cookies.